Pequeños consejos, grandes cambios

1 No hacer dietas demasiado estrictas. Las dietas fracasan cuando la gente pone demasiada energía en formas de comer insostenibles, como por ejemplo suprimir un grupo grande de alimentos. La mejor decisión es comer “alimentos reales”. Mantenerse alejado de los envasados y de la comida chatarra

2 Reconocer el impacto que tiene el estrés en la vida cotidiana. Para paliarlo, es bueno conversar o hacer ejercicio.

3 Fijarse un objetivo y tratar de acercarse a éste. De a uno por vez: por ejemplo, dejar de fumar o bajar de peso.

4 Aumentar el ritmo de las caminatas. Ayuda a controlar el peso. También hacen bien los paseos en bicicleta.

5 Sostener una buena postura al trabajar frente a la PC. Y levantarse cada 30 minutos para estirar los músculos.

6 Identificar puntos fuertes de los familiares, escucharlos y tratar de perdonar en caso de que sea necesario.

7 Ser participante activo en la propia salud. Y se cura de alguna enfermedad grave, transmitir la experiencia a otros.

8 Hacer pequeños cambios en la dieta: cambiar crema por leche en el café, comer dos galletitas en lugar de tres, etc.

9 Comer en familia al menos una vez al día y con la TV apagada, para alimentarse mejor y prestar atención al otro.

10 Tomarse el tiempo para que la mente vuele y que así aparezca la creatividad. El reposo del cerebro es clave.

11 No hacer cosas por obligación como un autómata. Es decir, hacer la pausa y elegir. Por ejemplo, leer un libro.

El peligro de partir las pastillas

Partir los medicamentos para ajustarse al tratamiento o tragarlo con facilidad puede tener «graves consecuencias clínicas.

Investigadores de la Universidad de Gante, en Bélgica, aseguran que partir los medicamentos para ajustarse al tratamiento prescrito por el médico puede tener "graves consecuencias clínicas" para los pacientes, ya que en ocasiones les puede llevar a tomar dosis equivocadas, según un estudio publicado en el «Journal of Advanced Nursing».

En algunos fármacos, sobre todo en los más pequeños, con un simple error al partirlos se puede pasar de la dosis terapéutica más óptima a una toxicidad con grave riesgo para la salud, recuerdan los investigadores. Por ello, en su estudio pidieron a cinco voluntarios que dividieran ocho pastillas de distinto tamaño y forma utilizando diferentes técnicas, desde un aparato especial para estas divisiones a unas tradicionales tijeras y un cuchillo de cocina.

Los científicos descubrieron que el 31 por ciento de los fármacos divididos contenían cantidades diferentes a las de la dosis que se esperaba obtener. Según apuntan en sus conclusiones, el uso del aparato especial propició el corte más preciso, aunque éste también produjo errores en un 13 por ciento de los casos.

Los fármacos del estudio son utilizados para una variedad de trastornos, tales como la enfermedad de Parkinson, insuficiencia cardiaca, trombosis y artritis, y en todos los casos se suele recomendar partir las pastillas bien para aumentar o reducir la dosis, bien para poder tragar con más facilidad las pastillas. Sin embargo, según apunta la autora del estudio Charlotte Verrue, en declaraciones a la BBC recogidas, "la división de pastillas a menudo resulta en tamaños desiguales, y una cantidad sustancial del fármaco puede perderse durante la división".

Por ello, tras las conclusiones de este estudio confían en que los fabricantes introduzcan "una mayor variedad de dosis y formulaciones líquidas para que la división de pastillas se vuelva cada vez más innecesaria".

Rollers: la diversión que adelgaza

Además de ser entretenido, patinar en rollers sirve para estar en forma, tonificar las piernas y bajar de peso. Quemamos las mismas calorías que al correr: unas 250-300 cada 30 minutos.
Los rollers, aquellos que evolucionaron de los viejos patines de cuatro ruedas, son hoy un excelente equipamiento deportivo apto para uso urbano. Sirven para trasladarnos de manera activa y son una gran herramienta para hacer ejercicio.


Patinando podemos ganar capacidad aeróbica y mejorar el funcionamiento cardiorrespiratorio. También adelgazar: en 30 minutos a intensidad moderada (pero constante) podemos gastar 250-300 calorías.Para desplazarnos en rollers necesitamos equilibrio, y para conseguirlo, nuestro cuerpo pone en acción muchos músculos, entre ellos, los abdominales y la espalda baja.

El tren inferior es el gran protagonista en esta actividad. Mediante las piernas y la movilidad de la cadera podremos trasladarnos en rollers mientras tonificamos los músculos de las extremidades y los glúteos.
Como correr, pero más fácil

Con este ejercicio quemamos similar cantidad de calorías que corriendo. Pero, a diferencia de correr, patinar no genera un gran impacto en las articulaciones, ya que el pie no golpea sobre el piso, sino que se desplaza sobre ruedas.Por eso, lo puede practicar cualquier persona y a toda edad. Aunque requiere de cierta técnica básica, su práctica no causará daño a nadie y en poco tiempo se puede adquirir la habilidad para desplazarse.

Incluso para personas de mayor edad o con sobrepeso, patinar puede ser muy valioso para cuidar las articulaciones al mismo tiempo que se queman calorías, se gana capacidad aeróbica y se tonifican las piernas y glúteos.

Por supuesto, los grandes atletas también pueden beneficiarse con esta actividad, Al optimizar el sistema cardiorrespiratorio, sirve para complementar otros deportes a modo de entrenamiento cruzado o cross-training.

Beneficios en 30 minutos
Patinar puede ser una actividad recreativa y una excelente manera de ejercitar músculos y quemar calorías. En tan sólo 30 minutos podemos notar el trabajo muscular y mantener la forma y estado físico sin sufrir ni aburrirnos.