Si las emociones negativas van y vienen, en vez de tratar de “controlarlas”, lo único que debemos hacer es simplemente causar que estas dejen de estar presentes.
¿Cómo? la respuesta está en dejar de darles vida, dándole poder y fuerza a lo positivo.
El poder controlar y enfocar nuestra atención en cosas positivas es tan importante, que si lo hiciéramos, no tendríamos estrés, o bien no estaríamos preocupados todo el tiempo.
Ahora elige un propósito, meta o sueño, y visualizalo ya realizado.
Házlo tan real, como si ya lo hubieras alcanzado, con todo detalle, hasta el punto de que puedas tocarlos con tu imaginación.
Siéntelo, míralo bien, tócalo.
Cuando le das vida a un propósito, una meta, esto que ha sido alcanzado, le dará vida a tu vida.
Enamórate de un propósito y te enamorarás de la vida misma.
